Abandonar la profesión ¿Una fantasía recurrente para los contadores?

10

¿Quién no fantaseó alguna vez, aunque sea por 5 minutos, con dejar todo e irse al carajo?

Nuestra profesión exige de nosotros cada vez más tiempo y dedicación y las horas destinadas a trabajar no alcanzan y no estoy diciendo nada nuevo, lo que sí me llama la atención es el tema cada vez más recurrente de pensar en abandonarla, en dedicarse a otra cosa y hasta en lamentarse en haber elegido esta carrera.

Y la verdad es, que no es culpa de la profesión, es culpa de quiénes la ejercemos día a día sin poner límites, mendigando prórrogas cuando legalmente las condiciones para que se exija el cumplimiento de los vencimientos no están dadas y sacrificando cada vez más horas de tiempo personal para tomar un nuevo cliente o un nuevo trabajo (estas son las culpas que yo arrastro y que seguramente algún otro colega comparta).

¿Alguna vez se pusieron a pensar que porcentaje de lo que son hoy ocupa ser contador? Es una idea que me da vuelta en la cabeza hace rato y creo que como mínimo el 70% de quién soy hoy desaparecería si dejase la profesión, quedaría un gran vacío dentro mío si ya no fuese contadora ¿triste?

Para nada, me considero una afortunada de poder ejercer esta profesión todos los días, de compartirla con tantos colegas que fui conociendo y que se convirtieron en amigos a lo largo de los años.  Sin embargo, los que me conocen más de una vez me han escuchado decir que voy a dejarlo todo y hacerme hippie…

Creo que debemos ejercer la profesión mientras que el balance (y acá hay que incluir todo, no solo el factor monetario) siga siendo positivo. Cuando se convierte en una carga y nos damos cuenta que ya no queremos estar haciendo esto, es la primera señal de alerta que tenemos que escuchar y quizás parar por un minuto (aunque tengamos trabajo atrasado y vencimientos que nos corren) y ver como podemos seguir adelante sin que trabajar sea una tortura.

La profesión nos brinda múltiples herramientas para poder ejercerla de muchas formas y en muchos ámbitos diferentes, solo es cuestión de encontrar el que mejor nos queda a cada uno de nosotros y sino siempre podemos enfrentarnos al vacío y hacer lugar para nuevas oportunidades.

Compartilo!
Share

10 comments

  1. Ricardo 14 mayo, 2021 at 03:01 Responder

    Total razon en lo que comentaste. Los Consejos estan formados para el servicio a grandes estudios. El 80/90% restante somos contadores generalmente no asociados bajo la forma de empresa. Nosotros soportamos y aportamos y de vez en cuando tiran un caramelo logrando prórrogas preconciliadas con los corruptos de turno. En un país cin la cantidad de impuestos de Argentina, forzosamente se debe contar con una estructura humana más numerosa y por ende más numerosos deberán ser los honorarios. No es así, luchamos contra abogados, ingenieros por las incumbencias profesionales y vemos estudios como Price, Waterhouse que participaron de administraciones fraudulentas y nadie les ha dicho nada.
    Mi época orifesional ya fue. Tuve épocas de esplendor y otras de complicaciones, falta de pago y maltrato profesional que me hicieron dedicar al baile clásico y el tejido al crochet. Nuestras vidas se estan acabando, no seguí vendiendo la que me quedaba ni a los clientes ni al Estado. Vendi cartera. Dí de baja mis matrículas y me sedé completamente, la pandemia me entorpeció un poco pero peor hubiera sido estar en mi estudio mirando por el ventanal la libertad de afuera.

  2. Sergio 11 mayo, 2021 at 13:10 Responder

    Adhiero a todos los cometarios y a la nota de Carla, somos chanfles de los clientes, la Afip, las municipalidades y cuanto organismo y sus caprichos haya, para peor en un contexto económico nunca más deteriorado, cobrando honorarios de miseria pero funcionando y viviendo a costos de Dubai, gracias a Dios (pero con todo el dolor del mundo) mis hijos están armando sus valijas en busca de nuevos y mejores horizontes

  3. JOSE MARIA ESTRUGA 11 mayo, 2021 at 11:23 Responder

    Una lastima que a la profesión la hayan degradado transformandonos en cuasi gestores. Una consecuencia mas del desastre de pais donde vivimos. El nivel intelectual de los que gobiernan es tan bajo que nos ha impactado a todos. Y a nosotros especialmente. Vieron la ultima “reforma” de Massa de ganancias. Un chiste para los diarios en 6 meses queda desactualizado. Claro ejemplo . El programa online de personas fisicas es 20 veces peor q el siap que se usaba hace 5años. Eso es atraso.

  4. Marcela 11 mayo, 2021 at 11:15 Responder

    Me adhiero a todos los comentarios, sobre todo el que dice que si los abogados protestaran, les cambiarínan todo al instante. Nosotros en Enero y Julio, mese de feria judicial, tenemos recategorizacion de monotributo, vencimientos de moratorias, normalmente y otros. Los consejos no hacen que se nos respete, habrá que poner más contadores en política? Basta de normas que se superponen y de regímenes de información interminables para recaudar pescando en la pecera. Nuestra profesión no le importa a los organismos, y sin embargo todo pasa por ella; los censos, el IFE, los permisos de circulación en pandemia, etc
    Y realmente somos empleados del fisco, de los bancos con sus pedidos de información, los ministerios, etc. Y nos jubilaremos con dos pesos y neuronas agotadas. Y a seguir trabajando además. No le encuentro solución a este caos, en aras de la recaudación nos llevan por delante y repito, los consejos no hacen nada!. Sólo hay que conocer un poquito como el colegio de Escribanos y el de Abogados defienden a su matrícula! a los contadores nos van a exterminar, estoy súper harta.

  5. Mariana Déhaut 10 mayo, 2021 at 16:23 Responder

    Hola buenas tardes ! Me llamó mucho la atención tu nota porque soy un ejemplo de llevar a cabo ese deseo. Tengo 56 años, me recibí a los 23 , más de 30 años ejerciendo la profesión, desde nuestro Estudio Contable junto con mi esposo. A los 54 años, tomé la desición de decir Basta, ya es suficiente estrés, cansancio y falta de reconocimiento. Me reinventé, comencé un negocio digital y hoy vivo feliz, tranquila, con sueños y objetivos, libre de problemas ajenos, de falta de consideración de las reparticiones del estado y de los contribuyentes. Recuperé mi tiempo y mi equilibrio. Es una hermosa profesión. Estoy muy agradecida. Me permitió trabajar y criar a mis 4 hijos. Progresar, viajar. Pero me cansé de ser una esclava de los vencimientos. Desconozco el futuro de nuestra profesión, pero hay que estar alertas, porque todo está cambiando mucho. Mi aporte es solo para dar a conocer que se puede hacer algo diferente. Qué antes de ser Contadoras/es, somo personas. Un saludo a todos !!!

    • Ricardo 14 mayo, 2021 at 01:57 Responder

      Total razon en lo que comentaste. Los Consejos estan formados para el servicio a grandes estudios. El 80/90% restante somos contadores generalmente no asociados bajo la forma de empresa. Nosotros soportamos y aportamos y de vez en cuando tiran un caramelo logrando prórrogas preconciliadas con los corruptos de turno. En un país cin la cantidad de impuestos de Argentina, forzosamente se debe contar con una estructura humana más numerosa y por ende más numerosos deberán ser los honorarios. No es así, luchamos contra abogados, ingenieros por las incumbencias profesionales y vemos estudios como Price, Waterhouse que participaron de administraciones fraudulentas y nadie les ha dicho nada.
      Mi época orifesional ya fue. Tuve épocas de esplendor y otras de complicaciones, falta de pago y maltrato profesional que me hicieron dedicar al baile clásico y el tejido al crochet. Nuestras vidas se estan acabando, no seguí vendiendo la que me quedaba ni a los clientes ni al Estado. Vendi cartera. Dí de baja mis matrículas y me sedé completamente, la pandemia me entorpeció un poco pero peor hubiera sido estar en mi estudio mirando por el ventanal la libertad de afuera.

  6. Fabiana 10 mayo, 2021 at 12:03 Responder

    Hola colegas. Tengo 60 años y acabo de jubilarme con la mínima por lo tanto tengo que seguir trabajando. Estoy recibida desde los 24. Y hace ya varios años que hubiese querido dejar de ejercer. Es muy difícil poner limites de tiempo cuando nos están corriendo con cosas y cosas y cosas nuevas todo el año. Imposible planificar las tareas para hacerlas con tranquilidad si todo el tiempo hay que estar actualizándose con cosas y cosas y cosas y enfrentando las dudas de los grises interpretativos que dejan las normativas que dejan mucho que desear en la claridad de su redacción. Recuerdo que mi padre (también contador, ya fallecido) cuando empecé a ejercer me decía que siempre, ante la duda, me manejara con los principios generales del derecho y con sentido común. Todo eso no existe. Las normativas colisionan regularmente con ambas cosas. Y es fácil cometer errores. Nuestra profesión se ha degradado porque siento que somos empleados de los fiscos , trabajamos para ellos mas que para nuestros clientes. Porque nuestro sistema impositivo es un desastre, superponiendo todo el tiempo tareas que se supone que la informatización vendría a simplificar. Lamento no poder ver en positivo. Quizás porque yo viví otras épocas donde sentía que mi trabajo era valorado. Creo que nuestros sentires deberían llegar a quienes nos representan en esta profesión, los consejos. Sino, todo esto solo cumple la función de catarsis entre nosotros, que es valorable pero no va a cambiar la realidad. Gracias por escucharme. Y perdón por lo largo…

  7. Diego de la Vega 9 mayo, 2021 at 19:10 Responder

    Hola, Emmanuel: Sin querer pecar de exégeta, creo que lo que dice Carla sobre “legalmente las condiciones para que se exija el cumplimiento de los vencimientos no están dadas” se ve claro todos los años. ¿Podrías hoy liquidar Ganancias Personas Físicas o Bienes Personales para adelantar el trabajo? No, no están los “aplicativos” disponibles. Antes, si querías, podías “cortar” los anticipos presentando antes la DJ. Ahora no, por la misma razón de antes. Que la aplicación de una ley dependa de los aplicativos de AFIP es algo que a nosotros nos hacen sistemáticamente. Fijate si los abogados se quejan de eso. No pasarían diez minutos sin que se volteara ese sistema perverso.

    Para el resto: yo ya tengo 56, así que abandonar la profesión no es una opción. Menos mal que tengo trabajo independiente en empresas, no sólo me dedico a impuestos, sino a cuestiones presupuestarias y de gestión de apoyo a la administración en temas no tan operativos.

    Para mí, en áreas como la impositiva se sostiene la ficción legal de que el contribuyente es el que presenta sus DDJJ en AFIP y los contadores no pintan nada en esa relación, salvo para castigarlos en algunos casos. Repito el ejemplo de los abogados para resaltar la diferencia: en un juicio, así sea la sucesión más p3l0tud4 de un solo bien, siempre el abogado es parte ineludible y cobra antes que los involucrados. Los contadores no sólo parecerían parte extraña en una actividad con relación a AFIP, sino que no se los considera y que se arreglen como puedan.

    Saludos.

  8. Javier 9 mayo, 2021 at 12:31 Responder

    También comparto tu pregunta de abandonar o dejarla en su mínima expresión, y dedicarme a mi gran vocación, la elección que hice a los 17 años de seguir esta carrera , fue la peor decisión de mi vida, todavía estoy a tiempo, es muy ingrata y no te compensa económicamente ,salvo raras excepciones ….te esclaviza y lo más importante ….es nuestro tiempo ….no tenemos otra vida …

  9. Emmanuel 9 mayo, 2021 at 12:03 Responder

    Hola como estas? Comparto en gran parte lo expuesto en tu publicación. Especialmente estoy de acuerdo con que es culpa de nosotros los profesionales y no de nuestra profesión. Se hace poco para dignificarnos y es una lástima. Creo que eso es lo que motiva a pensar en largar todo al carajo.
    Mendigar prórrogas no es la solución pero a qué te referís cuando decís “legalmente las condiciones para que se exija el cumplimiento de los vencimientos no están dadas”?
    Gracias y buen domingo.

Post a new comment